En la era actual, nos encontramos inmersos en un mundo cada vez más conectado digitalmente, pero paradójicamente, pareciera que la conexión con nuestros vecinos se ha ido desvaneciendo. ¿Dónde quedó la cordialidad vecinal que solía caracterizar nuestras comunidades? Recordamos con nostalgia esos tiempos en los que un simple gesto como pedir una taza de azúcar prestada era común y natural entre vecinos.