Un huracán puede durar días, pero su nombre puede quedar marcado durante décadas. Detrás de cada nombre existe una lista organizada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que establece cómo se identificarán los ciclones tropicales de cada temporada. Sin embargo, cuando una tormenta provoca una tragedia de grandes dimensiones, su nombre puede retirarse para siempre y no volver a utilizarse en futuras temporadas.