Cada octubre y noviembre, el pan de muerto invade las panaderías mexicanas con su inconfundible aroma. Este postre emblemático del Día de Muertos representa una herencia cultural y espiritual que se remonta al México prehispánico.
Según la antropóloga Erika María Méndez Martínez (UNAM), los antiguos panes se elaboraban con amaranto y miel de maguey para honrar a los dioses, y con la llegada de los españoles surgió la versión actual con trigo, mantequilla y azúcar.
¿Cuántas calorías tiene el pan tradicional de muerto?
Hoy, el pan tradicional de forma circular con “huesos” decorativos simboliza la vida y la muerte. Sin embargo, una pieza puede aportar hasta 400 calorías, advierte la nutrióloga Itzel Valtierra Martínez del IMSS.
El organismo recomienda comer solo la mitad, acompañada de café o té sin azúcar, para equilibrar la ingesta calórica. Además, sugiere evitar versiones rellenas o con glaseado y preferir el pan clásico.
Aunque su versión moderna es rica en carbohidratos y grasas, el pan de muerto puede disfrutarse sin culpa si se consume con moderación dentro de una dieta balanceada. Así, es posible mantener viva la tradición sin descuidar la salud.