En 1982, el volcán Chichonal, en Chiapas, registró una de las erupciones más destructivas de México. La actividad volcánica provocó la desaparición de comunidades cercanas y dejó miles de personas afectadas. El 3 de abril, una gran erupción lanzó ceniza, gases y material volcánico, obligando a miles de habitantes, principalmente zoques, a abandonar sus hogares.