Hace 200 años, México era una nación independiente muy joven que todavía buscaba definir el rumbo que seguiría después de la Guerra de Independencia.
Alrededor de 1826, el país atravesaba una etapa de profundas transformaciones políticas. Apenas unos años antes había dejado atrás el dominio español y también comenzaba a superar el breve periodo del Primer Imperio Mexicano, encabezado por Agustín de Iturbide.












