Las mascotas también deben estar contempladas dentro del plan familiar de emergencia ante un sismo, por lo que tener preparada una mochila con alimento, agua, medicamentos y otros artículos básicos puede ser fundamental para mantenerlas seguras durante y después de una evacuación.
De acuerdo con recomendaciones de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), los animales de compañía forman parte de las familias y deben ser considerados ante cualquier situación de emergencia o desastre.
¿Qué debe llevar la mochila de emergencia para mascotas?
La llamada mochila de vida para mascotas debe contener los artículos necesarios para atender sus necesidades básicas durante las primeras horas después de una emergencia.
Entre los elementos que se recomienda tener preparados se encuentran:
- Agua y alimento suficiente para 72 horas, de preferencia comida fácil de abrir y revisando periódicamente su fecha de caducidad.
- Un recipiente pequeño para colocar agua y alimento.
- Una cobija para protegerlo del frío o mantenerlo cómodo durante las horas posteriores al sismo.
- Medicamentos, en caso de que la mascota tenga algún tratamiento o condición que requiera atención.
- Su cartilla de vacunación y datos de identificación, además de una fotografía reciente.
- Bolsas compostables para recoger sus heces.
- Un juguete que pueda ayudar a mantenerlo tranquilo o incluso facilitar su localización si se aleja.
- Una correa, indispensable para evitar que escape en medio del nerviosismo provocado por el movimiento, los ruidos o la presencia de muchas personas.
Tener estos artículos reunidos con anticipación permite actuar con mayor rapidez si es necesario evacuar la vivienda.
¿Qué hacer con tu mascota durante un sismo?
Ante un movimiento telúrico, lo primero es mantener la calma. Los animales pueden percibir el nerviosismo de las personas y reaccionar con miedo. Si es posible, coloca a tu mascota su correa o introdúcela en una transportadora, dependiendo de su tamaño y características.
Durante el sismo evita cargarla bruscamente o intentar moverla de manera innecesaria. Si necesitas evacuar, sujeta firmemente la correa para evitar que salga corriendo o se pierda entre el movimiento de personas.