Cuando pensamos en los vikingos, es común imaginar guerreros con enormes cascos adornados con cuernos. Sin embargo, los historiadores coinciden en que nunca utilizaron este tipo de cascos en combate. Entre los siglos VIII y XI, los vikingos fueron pueblos escandinavos dedicados al comercio, la pesca, la exploración y la guerra, más que una nacionalidad como suele creerse.