El fenómeno del hambre y su impacto en nuestro humor es algo que todos hemos experimentado en algún momento. Esa sensación de malestar, irritabilidad y falta de paciencia que surge cuando llevamos varias horas sin comer es más común de lo que imaginamos. Pero, ¿por qué ocurre esto? ¿Por qué el hambre nos pone de mal humor?
Cuando no comemos, nuestros niveles de glucosa tienden a disminuir, ya que esta molécula es la principal fuente de energía para nuestro cerebro. La falta de glucosa provoca que el cerebro no funcione de manera óptima, lo cual puede afectar la producción de neurotransmisores clave como la dopamina y la serotonina. Estos neurotransmisores juegan un papel fundamental en nuestro estado de ánimo y en la regulación de nuestras emociones.











