Punch, el pequeño macaco japonés que fue rechazado por su madre y encontró consuelo en un peluche de orangután se volvió viral en redes sociales a principios de este año.
La imagen del pequeño aferrado a su compañero se volvió viral y conquistó a miles de personas.
Con el tiempo, Punch creció y comenzó a relacionarse con otros macacos. Aunque su peluche siguió siendo su compañero inseparable, también encontró algo que necesitaba: una familia que lo aceptara.
Al cumplir un año, el 26 de julio, el zoológico de Ichikawa recibió más de 2,500 cartas e ilustraciones enviadas desde distintas partes del mundo para celebrar al pequeño macaco.












