En la historia de Tijuana, el legendario casino de Agua Caliente se convirtió en sinónimo de lujo y poder durante la Ley Seca, cuando era el escape perfecto para visitantes de Estados Unidos.
Sin embargo, con el paso del tiempo, el lugar también quedó marcado por relatos inquietantes: desde el “apostador fantasma” que supuestamente aparece entre sus instalaciones, hasta la figura de “la faraona”, convirtiendo al sitio en un punto donde lo histórico y lo paranormal se entrelazan.