En el mercado han comenzado a circular juguetes y figuras decorativas elaboradas con piel de conejo real, conocidos también como rabbit pelt, lo que ha generado conversación por el tipo de material utilizado. Estos productos, que provienen de piel auténtica de animales, han despertado dudas sobre sus condiciones de origen y producción, al tratarse de artículos decorativos con procedencia animal que no siempre es clara para los consumidores.