Aunque parezca inofensivo, trabajar sentado puede tener un impacto negativo en la salud debido al sedentarismo laboral, un problema común y muchas veces ignorado en oficinas. Permanecer largos periodos en la misma posición puede provocar enfermedades cardiovasculares, mala postura que deriva en hernias y lesiones, además de afectar la vista, la digestión y la salud mental, convirtiéndose en un riesgo silencioso del entorno laboral moderno.