Entre las leyendas más conocidas de los llanos de Venezuela y Colombia está la de El Silbón, un joven que, según el relato popular, asesinó a su padre y recibió como castigo vagar eternamente cargando un saco con sus huesos. Pero lo que más miedo provoca no es verlo, sino escucharlo: su característico silbido sigue una escala musical y tiene una inquietante particularidad: si parece sonar lejos, la leyenda dice que el fantasma está cerca; si se escucha cerca, en realidad estaría lejos.












