El océano puede resultar fascinante para muchos, pero para quienes tienen talasofobia, contemplar una enorme extensión de agua puede convertirse en una experiencia angustiante. Se trata de un miedo intenso y persistente hacia las grandes masas de agua profunda, como mares, océanos o lagos, que puede estar relacionado con la inmensidad, la imposibilidad de ver el fondo o aquello que podría encontrarse bajo la superficie.












