La muerte de Pablo Neruda, ocurrida apenas 12 días después del golpe militar de 1973 en Chile, volvió a quedar bajo sospecha tras un hallazgo forense en sus restos. Un panel internacional de expertos determinó que la bacteria Clostridium botulinum, encontrada en uno de sus molares, estaba presente en su cuerpo al momento de morir, un resultado que reforzó la hipótesis de que el Nobel de Literatura pudo haber sido envenenado.












