Hay lugares que parecen sacados de una postal, pero visitarlos implica enfrentarse a condiciones naturales extremas. Desde las temperaturas del Valle de la Muerte, en Estados Unidos, hasta las alturas del Mont Blanc, en los Alpes, y los precipicios del llamado Camino de la Muerte, en Bolivia, estos destinos atraen a miles de viajeros mientras mantienen una reputación por los riesgos que representan.












