Los mexicas construyeron ciudades y chinampas sobre el agua. Pero tras la conquista, comenzó una guerra silenciosa contra el Lago de Texcoco. Los españoles destruyeron antiguos sistemas hidráulicos, desviaron ríos y abrieron enormes canales para secarlos poco a poco. Querían evitar inundaciones y construir una ciudad sobre tierra firme. Con los siglos, el lago desapareció. Los canales fueron convertidos en calles y encima del agua nació una de las ciudades más grandes del mundo. Pero muchos creen que la naturaleza jamás olvidó.