En Mexicali, las temperaturas superan fácilmente los 50 grados y una persona sin agua o sombra puede sufrir un golpe de calor grave en menos de 30 minutos, solo estando bajo el sol. El cuerpo comienza a deshidratarse rápidamente. Después llegan los mareos, la desorientación y, en casos extremos, la pérdida de conciencia. Las autoridades incluso instalan puntos de hidratación y zonas de descanso cada verano debido a las muertes registradas por el calor extremo.