La madrugada del 24 de noviembre de 1950, Poza Rica, Veracruz, fue escenario de una de las tragedias químicas industriales más graves registradas en México. Una falla en instalaciones de Petróleos Mexicanos provocó la liberación masiva de ácido sulfhídrico (H₂S), un gas altamente tóxico que se extendió por la zona y provocó la muerte de 24 personas y la intoxicación de más de 320. El desastre se convirtió posteriormente en un caso de estudio sobre los efectos de una contaminación atmosférica aguda.